Ante una sustancia adictiva y peligrosa

Los datos aportados por la comisión clínica del Plan Nacional sobre Drogas (PNSD) hace poco más de una semana reflejaban el alto consumo de cannabis por parte de los jóvenes y adolescentes. Ante estos alarmantes datos asociaciones educativas alertaban de unas cifras “preocupantes” porque más del 36% de los jóvenes entre los 15 y 18 años reconocen que de forma habitual consumen cannabis, una sustancia adictiva, peligrosa y que puede producir cuadros psicóticos. En el informe se dice también que “cerca de quinientas personas detenidas en un mes por vender droga en los colegios desde que se puso en marcha el Plan de vigilancia en entornos escolares”.

Para paliar este problema, la CECE apuntaba hace unos días al papel de las familias en la educación de los hijos como aspecto fundamental “para cambiar este tipo de percepciones erróneas”, en referencia a las drogas. Asimismo, animaba a los centros escolares a que iniciasen “medidas tajantes” en cuanto detecten que alguno de sus alumnos puede ser consumidor de cualquier tipo de drogas.

Y es que el consumo de droga entre los jóvenes es una “lacra”, así calificada por la Patronal de Enseñanza, contra la que el Gobierno debería actuar como ya lo ha hecho con el consumo de tabaco, una sustancia legal, que se puede comprar en establecimientos públicos y que no tiene las consecuencias y efectos del cannabis.

Valentín Abelenda Carrillo